A MODO DE UNA OCCIDENTALIZADA ORIENTACIÓN

Mixturando, eclécticamente, algunos preceptos extraídos de la Biblia y del calefón con 3 partes de Macedoniana porfía, un toque justo de inmersión Jungiana y 4 gotas de Xulsolariana elevación mas el sumo de todo un Lao Tsé en pleno. En epifánica unción, alzamos las copas con el genial brevaje e invitamos a
Tristán Tzara y Alfred Jarry para que nos acompañen a presentarnos con la misma interjección con que comenzara su parlamento el Père Ubú, a la sazón Roi, es decir:









BIENVENIDOS A LA NAVEGACIÓN







Alertamos a los atildados sobre la utilización de metáforas azarosas. Toda libre asociación es demostración de que existe el inconsciente; sobre él desligamos responsabilidades.







Invitamos a descabalgarnos del constante absoluto, las certezas irreversibles, la presunción de objetividad, las posturas a ultranza y los dogmatismos.







Sugerimos tratar de tolerar lo mejor posible el vacío existencial, el tembladeral de la duda, la desubicación de la contradicción, la subjetividad y la vulnerabilidad humanas, a sabiendas de que, aunque denunciemos con cierta queja, lo hacemos enmarcados por el amor y con un fuerte deseo libertario porque:











."...Tú y yo no somos dos mitades de una inútil batalla,/ ni siquiera dos caras acuñadas por la misma derrota,/sino tal vez una pequeña parte de algún huésped sin número y sin rostro, que aguarda en el umbral."







Olga Orozco







Corre sobre los muelles - Museo Salvaje - 1974 -











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viernes, 9 de enero de 2009

THICK AS A BRICK
GRUESO COMO UN LADRILLO
Es un texto escrito, precisamente, en la fecha citada en el copete, en oportunidad de la caída de las Torres Gemelas y en medio de la guerra en Afganistán. Luego vino Irak y ahora Gaza. Lo he publicado hoy y aquí, por que me estuvo resonando con la chicharra interna del alerta rojo durante toda la mañana. Cuando correspondí a su llamado y abrí el archivo para releerlo me dí cuenta que guarda una patética analogía con lo que ocurre en Gaza, y lo narrado y sentido es totalmente aplicable a la actual circunstancia. Ahora el derrumbe no es vertical como en Nueva York sino horizontal, pero la suma de escombros, sangre, hierros, polvo... y el dolor de las familias, de los heridos y mutilados muy similar. Que quiero decir con esto, que para los que valoramos, con sentido de sacralidad a la vida, la nacionalidad, la raza, las diferencias ideológicas o los motivos que se argumenten, desaparecen del plano de lo entendible en cuanto ocurre la injuria a cualquier ser humano. Hasta ese momento soy escucha de cualquier argumentación, luego no hay dios con que se justifique ningún tormento. Me opongo, definitivamente, a ello.
Por cierto lo que más me aterra es la vigencia que tiene este texto con 7 años de distancia. Poco caminamos y, la verdad, es que no sé hacia donde.

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