A MODO DE UNA OCCIDENTALIZADA ORIENTACIÓN

Mixturando, eclécticamente, algunos preceptos extraídos de la Biblia y del calefón con 3 partes de Macedoniana porfía, un toque justo de inmersión Jungiana y 4 gotas de Xulsolariana elevación mas el sumo de todo un Lao Tsé en pleno. En epifánica unción, alzamos las copas con el genial brevaje e invitamos a
Tristán Tzara y Alfred Jarry para que nos acompañen a presentarnos con la misma interjección con que comenzara su parlamento el Père Ubú, a la sazón Roi, es decir:









BIENVENIDOS A LA NAVEGACIÓN







Alertamos a los atildados sobre la utilización de metáforas azarosas. Toda libre asociación es demostración de que existe el inconsciente; sobre él desligamos responsabilidades.







Invitamos a descabalgarnos del constante absoluto, las certezas irreversibles, la presunción de objetividad, las posturas a ultranza y los dogmatismos.







Sugerimos tratar de tolerar lo mejor posible el vacío existencial, el tembladeral de la duda, la desubicación de la contradicción, la subjetividad y la vulnerabilidad humanas, a sabiendas de que, aunque denunciemos con cierta queja, lo hacemos enmarcados por el amor y con un fuerte deseo libertario porque:











."...Tú y yo no somos dos mitades de una inútil batalla,/ ni siquiera dos caras acuñadas por la misma derrota,/sino tal vez una pequeña parte de algún huésped sin número y sin rostro, que aguarda en el umbral."







Olga Orozco







Corre sobre los muelles - Museo Salvaje - 1974 -











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miércoles, 26 de mayo de 2010

LA PATRIA TRAVESTIDA II


El Coronel Manuel Namuncurá y su hijo, el Beato Ceferino. Manuel se había resistido a la avanzada del Ejército de Roca. Ceferino fue un ejemplo de la obra de los Salesianos en la patagonia




Me resulta interesante lo que ha detonado mi post anterior pues veo, en los comentarios, una gran coincidencia con mi posición por parte de los artistas, pensadores de otros países contrastando con los de los argentinos de quienes pocas voces se oyen en la dirección en que envié mis saetas dado que, aquí, aquellas que pudieran asociarse, son silenciadas por el pensamiento de todo el arco que va desde la izquierda y el progresismo hasta la ultraderecha.



Así es cómo reitero la constatación que hay temas puntuales muy poco asequibles desde la crítica: los identitarios.


Ayer he visto que “La Patria”, esa síntesis andrógina (madre-tierra/padre-herencia), es tan tabú y resistida de cuestionar como cualquier propuesta de roce con el vacío existencial. Quiero decir que cuestionar a la patria está muy asociado con la muerte.


(Recordemos el axioma “Patria o muerte” utilizado por grupos guerrilleros).


La realidad nos demuestra que, para la gran mayoría, está prohibido acceder a hablar de la patria desde la posibilidad de su relatividad o inexistencia.


A los tabúes sólo podemos aproximarnos desde su irreversible aceptación. Eso ya sabemos que es así y no se discute.


Prueba de ello es que, en medio de los festejos del Bicentenario y de la muchedumbre y como consecuencia de que, yo, elevara el tono de voz por los decibeles reinantes, mi acompañante me sugirió que los comentarios críticos que vertía, los postergara para la intimidad al efecto de “no ofender” a los circunstanciales vecinos quienes, absortos y en estado de estupefacción, cantaban cuanta canción y marchita nos enseñaran de pequeños en la escuela.


La virulencia y terquedad defensiva frente a cualquier intento de revisión del concepto de patria hacen inabordables la deseable (y a mi juicio necesaria) reflexión. Con lo cual ya voy viendo como, al tratarse de sentimientos primarios, por lo tanto constituyentes de nuestra estructura psíquica, al ser exaltados, responden con un acrítico sometimiento.


Para regresar a Itaca, su patria, Ulises no debe escuchar los cantos de las sirenas.


Lo cierto es que, tocándole el sentimiento patriótico se puede hacer bailar hasta a un elefante.


Ayer he visto, digo, un excelente efecto de manipulación de las masas, pues se calcularon 2.000.000 de personas presentes en el acto final de los festejos; para lo cual, es casi obvio decirlo, no se escatimaron rimbombancias, demagogias, gatopardismos ni dineros públicos.


Burdo circo, hambre, inflación, desempleo, droga, desapariciones, mortandad infantil, marginaciones, injusticias se diluyeron con inmediatez de la conciencia colectiva y la muchedumbre, emocionada, cantaba supercontenta: ¡Somos tan patriotas!

¿Travestismo?


En el desfile de carrozas organizado por Fuerza Bruta hemos visto actores burdamente disfrazados de “indios” representando “el origen” de la patria mientras los auténticos integrantes de “los pueblos originarios” acampaban a escasas cuadras del festejo central reclamando por la restitución de la tierra que se les usurpó (para ellos debe ser algo así como su patria, no?), reclamando también la vigencia de las leyes y sentencias judiciales que así lo confirman, el cuidado del medio ambiente, la no proliferación de la minería en manos de las multinacionales que utilizan venenos que son vertidos sobre la tierra, la preservación del agua dulce bebible, la suspensión de los agrotóxicos de Monsanto y el cuidado del medio ambiente en general.


Claro que de la fastuosa oficialidad no participaban puesto que, al haberles sido usurpados su propio territorio desde hace 500 años (al igual que hicieran luego los ingleses con las islas Malvinas argentinas desde mediados del siglo XIX), proponen “no festejar, sino reflexionar sobre las políticas coloniales del pasado y el presente”.


Tampoco nadie se acordó de Julio López que lleva 4 años desaparecido -en plena democracia- a pocos días después de haber declarado en el juicio a sus torturadores…en fin…


El obelisco (más erecto que nunca) se había plantado en medio de mi visión mientras, a ambos costados dos inmensas pantallas multicolor me informaban constantemente.


En una, las imágenes en primer plano de las carrozas que se aproximaban mientras las alternaban con los rostros de los presidentes latinoamericanos presentes en el palco oficial, y en la otra pantalla, casualmente a la derecha, los consejos - siempre tan estupendamente altruistas - de que







“Todo va mejor con Coca Cola”.










12 comentarios:

lobo rojo solitario dijo...

Maese me acabo de despachar los dos travestismos más los coments del primero y a esta altura de las circunstancias si bien concuerdo con parte de lo q se dice prefiero quedarme con la mitad del vaso lleno. ya q estamos lejos de una sociedad justa y ya sabemos q siempre q otro decida por nos seguro en algo nos va a ir mal. De todo este circo rescato la diversidad, q todos podamos manifestarnos como dice Isolda. Pq básicamente somos intolerantes y nada ni nadie nos enseña como no serlo. Durante años hemos hecho y nos han enseñado todo mal. La democracia es una especie de pacto social de la mayoría q intenta vivir en paz, pq de lo contrario nos mataríamos los unos a los otros. Y ya sabemos de sobra quienes tienen las armas. Cada pequeño paso q nos lleve hacia una sociedad más justa es algo q se logra con mucho sacrificio. Y prefiero q se vayan afirmando estos conceptos aunq mínimos a la nada de décadas anteriores. Hay mucho por hacer y heridas q nunca sanarán. Propongo q separemos lo q sirve para vivir del desperdicio eterno q nos hace perder el rumbo. Como dije ya hace años en un poema mío q hoy es canción "rescatar el pequeño triunfo q yace oculto detrás de la peor derrota"
abrazo

Gaspard P.-A. dijo...

El nacionalismo es lo que le queda al que nada tiene. ¿Sí? No. La palabrería nacionalista es de lo poco que cohesiona a un país, y para tener la Argentina su día de la bandera, que os pone al nivel de los americanos en "patriotismo"... El nacionalismo no es amar a tu país, es odiar al vecino. ¿A quién? A los chilenos que nos roban unos lagos e islas patagónicos y que ayudaron con rádares a la Thatcher? ¿Los americanos? ¿Los ingleses? En la web del 'Guardian' hay una foto de las celebraciones con una pantalla vanagloriándose de la victoria futbolística de Maradona. El aura de Maradona dice cosas poco buenas sobre la Argentina. ¿Odiar a los brasileños, que acogieron a Zweig en su muerte y tienen petróleo como para un millón de YPFs? Los brasileños, que son para los argentinos como los alemanes para los franceses? ¿Los uruguayos? La versión andorrana o monaguesca de la Argentina? Seguro que hay inseguridad, en las calles y en las cárceles -recuerdo las investigaciones en 2001 sobre chicos torturados por la policía bonaerense que eran soltados y disparados con el pretexto de que querían escapar. Lo que se quería es que no "cantaran" el maltrato policial. Las instituciones están podridas porque nadie quiere que funcionen, y el Estado de derecho es lo primero. Lo primero para una mayor justicia social. Cuando los gobernadores están económicamente chantajeados o son intervenidos federalmente por ser corruptos -caso de Santiago del Estero, y no sé como no ha sido igual con los Rodríguez Saa-, ¿qué hacer? La vieja pregunta para tenderse en el diván.

francisco gomez dijo...

En esta reflexión que haces Adrián, me quedo con la esperanza del inexorable progreso,que acabará con todas esas parafernalias,hoy salen a la luz publica las cuentas y las fortunas de los mandatarios,se les critica y poco a poco la sociedad se despoja del populismo soez é insultante de políticos nefastos.Los símbolos patrios que coexionaban antiguamente a una nación y servían para hacer desmanes en su nombre, son cada vez mas cuestionados.Yo discrepo de la palabra nacionalista en términos peyorativos o de una pretendida exclusión del vecino.En este blog Adrián mantiene una relación maravillosa con los hermanos brasileiros,que me importa lo que digan los que si quieren dividir.Yo me siento gallego y me gusta mi cultura galaico-portuguesa, pero no renuncio y me gusta mi cultura española, no tengo problemas en sentirme hermanado con América y disfrutar de los versos de los brasileños y vijar por Europa con un sentimiento de pertenecer a una nueva realidad y ver a los africanos como pueblos de donde salio el origen de la humanidad.Se puede ser universalista queriendo lo más cercano,lo heredado de tus ancestros ,pero con la menta abierta al mestizaje que es el futuro.Soy un gran seguidor de Barca, pero tengo hermanos y amigos del R.Madrid y vivo cerca de Francia y no me caen mal los franceses y me gusta su cultura.¿soy raro ó soy normal?
Saludos artistas
Paco

la stessa ma altra dijo...

Me atrajo sobremanera la atención puesta sobre el episodio de Ulises! tal cual!

Adrian Dorado dijo...

Mi querido Lobo pero claro que está rebuena la posibilidad de tener infinidad de miradas sobre los hechos y esa "diversidad" hace a la vida exquisita. Comparto con todos la libertad de expresión y su usufructo.
Ahora, tengo una pregunta: Si yo miro de frente al vaso y lo veo medio lleno y medio vacío a la vez, que es como en realidad como se me presenta: total ¿Porqué tengo que elegir, siempre, por una de las dos mitades?
¿Porqué hacerle la vista gorda al otro lado?

Claro que cada paso logrado en el camino hacia vivir mejor es importante y no los menosprecio, pero cuando tengo la oportunidad de la acción, la denuncia y el reclamo no me conformo con un cachito, quiero todo, mi amigo.

Porque con algunas cosas es como con la preñez se está o no, y ya sabemos que a medias no se pare nada.

Abrazo, cuyano.

Adrian Dorado dijo...

estimado Gaspard Creo que la vieja pregunta del diván surge, inevitablemente, cuando se está a la hora de definir actitudes o tomas de posición (por decirlo más completo). Allí la conciencia con la mayor limpieza posible y el coraje para arremeter; me parece es lo más auspicioso.
Como dijoIsolda ya no hay límites tan precisos y los problemas de unos son muy similares a los de los otros. Sabemos que la corrupción tiene dos extremos. Así que si un país tene esa característica pues habrá que ver que multinacional endulza.
Lo de IBM clavó la certeza de quesi investigamos a un santo seguro algún vicioso esconde.
No, no creo en las generalizaciones donde los Brasileros resulten para nosotros como los alemanes a los franceses. Analogías que pueden saber a ocurrentes pero descreo de ellas en cuanto se ven las singularidades todas esas antinomias vienen por tierra. Por eso me atrevo a cuestionar en términos de relatividad los fijos conceptos de naciones o de patrias.
Es más que obvio que sin identidad es imposible estructurarse como individuo pero hay momentos en los cuales , éstas mismas empiezan a ser demasiado peso y obstáculo para el tránsito. Por eso coincido con Paco en tanto disfruta de los suyo y de lo que ofertan los vecinos(aún los más lejanos)cuando todo se vivencia como propio.
Creo que en eso es formidable lo que nos benefició la globalización por los grandes trechos que nos ha acortado.Hemos ganado en humanización.Universalismo.
¿Quién hubiera dicho hace 30 años que se daría el contacto y el aprendizaje que tenemos, todos, en este blog? o en otro lo mismo da.

Adrian Dorado dijo...

Viste Myriam a mi me ocurrió igual, cuando lo escribí me estupefacté!.Tal cual...

Amando Carabias María dijo...

Y es que quizá, sin haberlo pretendido, has explicado con hondura el verdadero significado de ese episodio de la Odisea.
De acuerdo con lo que dices. Y si es cierto que el concepto 'patria' (por las circunstancias apuntas) ocupa ese puesto tan preponderante en nuestra psiqué, no será fácil que las cosas cambien, pues mucho tendría que variar el ser humano.
Eso no obsta que haya que reflexionar y avanzar en el viejo sueño de derribar las fronteras, sino que tengamos largo que aún estamos por dar los primeros pasos de una meta cuya ubicación desconocemos y a la que se llega tras un itinerario complicado y lleno de peligros.

Gaspard P.-A. dijo...

Lo que quería decir, Adrián, es que la Argentina, que se creyó lo más durante décadas, un país de clase media en medio de la barbarie del subdesarrollo, ve desde los 90, con el Mercosur, cómo el país del futuro, Brasil, despega mientras la Argentina a duras penas sale de la crisis de 2001. Por toda América Latina el funesto nacionalismo ha hecho estragos: en Bolivia, en Perú, en Chile, en la Argentina, en Venezuela. Desde mi punto de vista, el nacionalismo es una excusa para no entrar en el tema de fondo. Que la Argentina sigue siendo un país subdesarrollado, que hay una clase media aún potente, culta y que se cree europea, pero que en cuanto se rasca un poquito asoman desigualdades estructurales horrendas. Y un país no es una bandera, ni un himno, ni una Historia. Es un plebiscito diario: son las escuelas, los hospitales, las rutas.

Adrian Dorado dijo...

Seguro que así es Amando a veces tengo la impresión de que en constante estamos dando los psitos (primeros) de todo lo que andamos. Supongo que el tabú del incesto, la internalizada cuestión edípica, se debe haber "hecho carne" como preservación de la especie frente a las salvajadas orgiásticas de la horda,allá lejos, en tiempos del nomadismo o quizás de la cueva. Pero no me cabe duda que el propio psiquismo genera sus "anticuerpos" y, por muy adentrado que se localice en el inconsciente, siempre se llega. No hubieramos podido construir cultura sino y hubiéramos quedado en un estadio meramente animal.
O sea que (uizás peque de demasiado freudiano, no lo sé)la insistencia de traer a la luz conciencia tiene su retorno en la paulatina modificación del inconsciente.
Observar el proceso de los sueños interactuando con la conciencia de la vigilia.Su dialéctica.

Iluminar es la tarea.

Adrian Dorado dijo...

Las hechos no son tan hieráticos como los presentan las generalizaciones. ¿De qué Argentina y de cuántos hablamos cuando decimos que, ésta, se creyó "lo más"? Tan sólo de muy pocos... poderosos, soberbios,los dueños del granero del mundo que ¿Viajaban a Europa con la vaca atada en el transatlántico?
Porque los "cabecitas negras" recién tuvieron un atisbo de reivindicación cuando, aquel 17 de octubre, pudieron "meter las patas en la fuente".(Que luego fueran traicionados es otra historia) Ellos nunca, creo yo, que se sintieran "lo más" de nada.
En lo que a mí respecta, nacido y superviviente de la clase media, desde hace 64 años a esta parte, siempre sentí el estado de postergación que, denodadamente,me la paso tratando de revertir.
Acaso ése sea el sentimiento que más me inconforma.Y como yo muchísimos de esta clase tampoco muy bien definida nunca. Aún para los más abroquelados, las cacerolas dejaron huellas de realidades insoslayables.
Del Brasil has visto lo que escriben diseñadores gráficos,poetas,artistas...Claro que en cuanto se rasca cualquier soberbia emergen las desigualdades horrendas y los, consecuentes, complejos de inferioridad que albergan. Pero esto ocurre en todos los países sean éstos del 3er, 1er o superlativo mundo. Y de la crisis que ha comenzado a estragar a la "madre patria americana" y la UE qué me dices? Allí también si rascamos...
Por eso creo que cualquier caricatura, no es más que un dibujo, y un dibujo no es la multifacética realidad. No contiene una mirada abarcadora es ocusiva pues no hay una sola historia, ni una sola Argentina, ni una sola España¡Pobre de ella si sólo la catalogáramos por el franquismo!
Luego,quiero decir que de los movimientos Nac & Pop ya he hablado y asucultado (un poquito) sus estructuras mentales pero también reconozcamos que han movido lo que hasta hace poco estaba esclerosado con carácter de definitivo.
No creo en los personalismos, pues, a la postre son fuente de dictaduras. Las democracias pueden llegar a ser los preservativos para esas enfermedades carnales. Otra no conozco. Igual me gustaría darles tiempo a ver como se reciclan.Crecen y desarrollan, como, en síntesis, distribuyen sus riquezas.
De nuestra participación depende pues sabemos que los poderosos no aflojan ni tranco de pollo.
Las ideas y conceptos de países, patrias, naciones me alejan de la realidad de los hospitales, rutas escuelas etc. etc. allí las fronteras nada dicen, solo las acciones. Coincido.

Gaspard P.-A. dijo...

Estoy de acuerdo, Adrián. Esa Argentina era de muy pocos, de los que protagonizaron la Revolución de Mayo, la de quienes elaboraron la Constitución de 1852, la de los de la Revolución del Parque pidiendo su turno, la de la burguesía instruida que armó el radicalismo, la de los que hacían las cuentas mientras Perón dirigía el numerito circense, la de la Capital Federal, la de Belgrano y las vacaciones en Mar del Plata. Luego está la Argentina del interior, la de las ciudades de la provincia de Buenos Aires, el norte de piel más oscura, y también la Pampa y la Patagonia. Pero en esto del storytelling la Argentina creó la suya y fue muy efectiva. Están los tópicos, topicazos, (la lavia argentina, el fútbol, el tango de sexo y violencia, diría Freud) y la narrativa nacional, la que se ha vendido, que es la de la Argentina de psicoanalistas, que a los muertos de hambre de Jujuy o el Chaco les debe parecer ya no otro país, sino otro mundo. Pero se creó esa imagen, falsa, un simulacro, que no se convirtió al final en realidad (en este caso, para disgusto de Baudrillard). No lo hizo porque la Década Infame, el fascismo peronista, la reacción "Libertadora" y de Onganía, el caos de los 70, el Proceso de Destrucción Nacional, el tercermundismo de Alfonsín y los Locos 90 de Ménem, apuntulados por el corralito de ese sinvergüenza de Carvalho y ese timorato de De la Rúa nunca consiguieron extender la clase media y anclarla. Es triste la miseria de la Argentina olvidada, que también existe en Francia, la juventud de las barriadas, que estalló en 2005. En tu país estalló en los saqueos de Rosario en el 89 y en la Capital Federal en 2001-02. Es esa Argentina de 'El camino de San Diego'. Qué película más linda, ¿se dice así? Y volvemos al topicazo, a la hombría, al orgullo patrio. En 'Diario de motocicleta', el Che diagnostica a un hombre mayor un cáncer de laringe. Qué va a ser, le dice el hombre contrariado. Qué va a ser un cáncer, y es ese cáncer del autoritarismo, del feudalismo, de la pobreza, de la exclusión, de todos los que quedaron fuera de la redacción del cuento nacional que es la Argentina vista desde fuera y -tal vez más importante- desde dentro. Qué va a ser un cáncer. En ese sentido, el primer editorial de 'La Nación' de anteayer, creo, es sintomático. "Hemos hecho las cosas mal, pero hoy no es momento". Cuándo entonces, ¿cuándo?