A MODO DE UNA OCCIDENTALIZADA ORIENTACIÓN

Mixturando, eclécticamente, algunos preceptos extraídos de la Biblia y del calefón con 3 partes de Macedoniana porfía, un toque justo de inmersión Jungiana y 4 gotas de Xulsolariana elevación mas el sumo de todo un Lao Tsé en pleno. En epifánica unción, alzamos las copas con el genial brevaje e invitamos a
Tristán Tzara y Alfred Jarry para que nos acompañen a presentarnos con la misma interjección con que comenzara su parlamento el Père Ubú, a la sazón Roi, es decir:









BIENVENIDOS A LA NAVEGACIÓN







Alertamos a los atildados sobre la utilización de metáforas azarosas. Toda libre asociación es demostración de que existe el inconsciente; sobre él desligamos responsabilidades.







Invitamos a descabalgarnos del constante absoluto, las certezas irreversibles, la presunción de objetividad, las posturas a ultranza y los dogmatismos.







Sugerimos tratar de tolerar lo mejor posible el vacío existencial, el tembladeral de la duda, la desubicación de la contradicción, la subjetividad y la vulnerabilidad humanas, a sabiendas de que, aunque denunciemos con cierta queja, lo hacemos enmarcados por el amor y con un fuerte deseo libertario porque:











."...Tú y yo no somos dos mitades de una inútil batalla,/ ni siquiera dos caras acuñadas por la misma derrota,/sino tal vez una pequeña parte de algún huésped sin número y sin rostro, que aguarda en el umbral."







Olga Orozco







Corre sobre los muelles - Museo Salvaje - 1974 -











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domingo, 24 de abril de 2011

EL LIBRO DE LA PERFORMANCE

He abierto, hace un par de meses, ya, un cuaderno de bitácora de este viaje que es la ideación y realización de la muestra
"TRiú ôSKleem `iP¿" 
(¿Hay alguien ahí?)

y que es donde registro, dibujo, pegoteo, anoto, garabateo cuanto elemento pueda serme útil a los efectos de completar la exposición en ciernes.
Pego algunas telas, papeles, objetos que dan la sensación táctil que, supongo debería tener visualmente el visitante, los bocetos de sastrería, o sea los figurines de los performers, cintas de cine de 16 mm., algunos bocetos de la instalación, ideas sobre el catálogo, impresiones, pensamientos...
En realidad es "otro" cuaderno de artista. Un registro informal de todo aquello que creo puede servir. En ese sentido iré publicando, en este blog y en el mismo posteo (prestar atención), aquel material que por cuestiones estéticas valga la pena mostrar y posea un contenido que me interese.
Lo quiero hacer en este posteo pues me he dado cuenta que hay correlaciones que se entenderán mucho más insertas donde deben que aisladas y fuera de contexto.







"Cada palabra que se pronuncia y canta aquí
dice, al menos, que esta humillante época no ha podido ganarse nuestro respeto"

Hugo Ball
(n. 22 de febrero de 1886 - 14 de septiembre de 1927)



Para ver detalles clik sobre las imagenes-
Puede repetir el procedimiento
luego de un primer agrandamiento
para llegar a ver el detalle.





















martes, 19 de abril de 2011

domingo, 17 de abril de 2011

PALIMPSESTOS MAGNÉTICO-RESONANTES

6 cortes cerebrales en oportunidad creativa






viernes, 15 de abril de 2011

martes, 12 de abril de 2011

EL PROTOTEXTO

El prototexto, el origen de toda cuestión constructivista. Como origen de la fundamentación filosófica que acompaña la creación artística y su resultado expresivo. Responde a la pregunta: ¿Cual es la visión y reinterpretación propia de la realidad?


No puede existir creación plástica sin una visión propia de la realidad, esta realidad puede ser interpretada tal cual es, o puede estar filtrada, modificada y reinterpretada por el artista.


El prototexto existe antes de ser escrito, es la gestación propia de la ideología y de la fundamentación del discurso creativo. Toda creación plástica debe ser consecuencia de este discurso personal, fundamentado en la visión particular del mundo y su entorno.


Es el discurso primitivo, el origen simbólico y paradigmático que define las líneas de acción del artista. Sin fundamento filosófico no hay creación, sin discursos fundamentales no hay expresión de nada pues no existe abstracción de la realidad.


Curiosamente, la escritura también debe poseer un prototexto conteniendo la fundamentación del discurso literario detrás de cada obra escrita. La palabra es la que fundamenta, la que forma y sostiene la conceptualización de la expresión artística, sea plástica, sea visual o constructiva.


El prototexto funciona como marco de referencia para la construcción del discurso creativo del artista, de defensa y acotamiento para la interpretación del expectador.


¿Cómo se construye pues el prototexto?, ¿de donde surge?


El prototexto no es obra de la casualidad, es producto de una visión particular de la realidad, es la consecuencia de la observación consciente del entorno, de la óptica crítica de las mutaciones del medio ambiente, reinterpretativa visión de lo cotidiano, lo efímero, o lo singular.


La construcción de un discurso que viaja de los divergente a lo convergente, a ese metalenguaje visual que se basa en los símbolos para abstraer y traducir ese pequeño trozo de realidad que se quiere convertir en un hecho perenne inmortalizándolo en una expresión artística.
 
  Transcripto de  http://blogofacto.blogspot.com/2009/04/el-prototexto.html

PALIMPSESTO

EL ETERNO PRESENTE






sábado, 9 de abril de 2011

viernes, 1 de abril de 2011

TARJETA DE DÉBITO - cuento-

La hirsuta Pandolaria soflató, de una, un navajazo romo en la almorrana.

¿Dónde pondré el ungüento? Auscultó a la audiencia la corajuda luponaria, quién, ausentándose algo traumada, aligeró a Alicia Alpedín aventurándose entre truculentas tramas y rápidos escabrosos como las croquetas aspiradas por los presentes jotifaifas quienes, apropiándose del alérgico chichipío, se clavaban unos ansiolíticos aunque jamás llegaran, con semejantes prodecimientos, al centro mismo del desencanto. Siempre periferearon como buenos extranjeros.
Y menos Mastrángelo que alcanzable, al fin, masticaba el plumaje orondo de su más tierno aprendizaje cuando allá en aquellos años más bien esmeraldas de su vida, zafó, de puta casualidad, del sátiro José ayudante en el especial bordado de la hirsuta en el culo, Aunque, y a decir verdad, runfiaba a lo pavote mientras entupiaba el periscopio proparoxitonándose hasta el mismísimo carajo.Todo esto emitido en un tartajeo bien gritado para que no entendieran el contenido literal sus vecinos, más dieran cuenta de sus reclamos.
Ya lo habían alcahuetado a la yuta en otras oportunidades cuando escucharon las verdades que, a voz en cuello, exponía a los cuatro vientos con la ventana abierta de par en trío, para evitar las redundancias y el atractivo de salir volapirando, orondo, con destino incierto.
Nunca lo hallaron en dueto ni solari, sino más bien partusiento y poligámico aunque entrándole, convicto, y sin hacer diferencia alguna hasta las profundidades de su propia alma.
Total. Como se sentía un intelectual, la cuestión era un sacudón astringente que lo colocara más allá de las fronteras del bien y del mal. Aunque siempre, y por costumbre, excediéndose más del bien que del mal, a sabiendas con profunda convicción, que este último vendría por añadidura.
Podría haberle dado al alcohol o a alguna droga bien pesutti pero se inhibió de ello por sus hecatombes biliares y respiratorias algorritmias. Así que prefirió las anestesias del bocho en estado careta pero en multiplicación hasta el carajo, utilizando el método de lo que algunos deconstructivistas llaman: los viajes fractales.
A lo largo de interminables vericuetos urbanos y subalterados encontró un pardo medio petizón y arrogante, bastante semejante, con quien compartir sus investigaciones sobre el ácido empírico y la morfología de la intuición (materias que no confesaba adeudarlas desde el secundario aunque, para paliar las culpas, se jactaba de su posesión. Motivo por el cual jamás obtuvo el título para ejercer la esquizomancia, otra de sus vanidades)
Digamos que los neogomías enyuntados en recién rejunte, rudo y parco uno y soliviantón el otro se dispusieron con la extraña cadencia que produce apretar, sucesivas veces el botón del depósito del inodoro, mal llamado cadena. Procedimiento por el que obtenían, en sesiones de hora y media, más o menos, la base precisa para el ritmo necesario, no sólo de sus especulaciones mentales, sino también de sus espasmos corporales que parecían auténticos recitales de danza contemporánea. Actividad que no desecharon en ningún momento de praticar, coligiendo lo necesario que resultaba tener opciones alfa, beta y gamma según fueran ocurriendo los acontecimientos.
Se vistieron, uno como aristócrata de luto y otro como de Pluto. Visto lo cual pensaron en convocar a un Mickey pero prefirieron dejar atrás gualdísnicas influencias.
Alivianados de tanta remembranza y en procura de realizar un híbrido performático, el primero se munió de municiones, como corresponde a la rima, con bolones de vidrio de unos 5 cm. de diámetro a los que reventó contra una pared en procura de hacer en ellos unos bordes bien filosos y el otro cazó, sin menosprecio alguno, un serrucho oxidado que si bien no descuartiza del todo, como no era la intención original matar por infecciones, decidieron que la voluntaria que se ofreciera al experimento de sagacidad nemotécnia “Mens sana incorpore sano” debía garantizar que tenía las dosis completas de la antitetánica salvadora yirando en su organismo.
Al fin y al cabo eran unos científicos del psiquismo suprahumano y no unos asesinos como podrían bien preciarse los tantos cirujanos de cualquier hospital público de la bonita ciudad de Tijuana.
Salieron, entonces, y de noche, como aconseja cualquier cuento que desee hundirse en el tenebroso inconsciente lector, y ante la primera aparición de…









Continuará